Economistas Vs Financieros… Al Empate Calceta

¿Qué se le viene a la mente cuando ve que en un programa de televisión hablan de Finanzas? Para muchas personas, lo primero que piensan es que van a hablar sobre cómo está el país en términos financieros. Y claro, eso sería hablar de Finanzas Públicas que afectan directamente a la economía del país. En otras palabras, muchas personas entienden como ‘Finanzas’ lo que vendría a ser realmente Economía.

¿A Cuántos consultores o analistas financieros conoce usted? Antes de que conteste esta pregunta, note que he dicho ‘financieros’ y no ‘económicos’. Porque en realidad, analistas económicos los hay y son muy reconocidos por su alto profesionalismo. Si hablamos de analistas económicos (en Ecuador), podemos mencionar a analistas clásicos como Pablo Lucio Paredes, Walter Spurrier o Alberto Acosta Burneo; y otros más jóvenes pero igual de excelentes como Gabriela Calderón, Juan Fernando Carpio o Pablo Arosemena Marriott.

Pero vuelvo y pregunto: ¿A cuántos consultores o analistas Financieros conoce usted? Y al hablar de financieros, me refiero a expertos en Finanzas Corporativas, no en Macroeconomía. Seguro no recuerda a alguno en particular, contrario a lo que pasa con los analistas económicos. Si me preguntan a mí, el consultor financiero ecuatoriano más reconocido sería Gabriel Rovayo Vera, en mi opinión, reitero. La respuesta se complica aún más si pregunto sobre consultores contables. Pero dado que la contabilidad en Ecuador se basa en las NIIF, el mejor consultor en NIIF que conozco es Luis Alfonso Chávez. Nuevamente, es mi opinión.

¿Por qué entonces los analistas económicos tienen más éxito que los analistas financieros o contables? En mi opinión, esto se debe a que la economía del país es una sola, mientras que empresas privadas hay por millares en el país. Dado que existe una sola economía, los pocos analistas económicos deben ser realmente buenos en lo que hacen para ganar su prestigio. En cambio, al haber tantas empresas privadas, existe el chance de que cualquier graduado en Finanzas o CPA que sepa más que un gerente general, sea el ‘asesor estrella’ de cualquier pyme. En cambio, las grandes corporaciones tienen confiados sus números a sus auditores externos, principalmente a los ‘Big-6’ de Ecuador: PWC, Deloitte, KPMG, E&Y, Romero y Hansen-Holm (el orden no significa nada).

Hablemos de riesgos de la profesión: entre los analistas económicos, no existe el peligro de que venga una consultora whatever Patito S.A. y quiera hablar al país entero sobre Macroeconomía. En cambio, ese riesgo sí existe al contratar consultores financieros y de hecho así ocurre. Nunca falta el consultor chimbo que quiera venderle a una pyme el secreto para el éxito financiero y lo que realmente está vendiendo es la elaboración de un Estado de Flujos de Efectivo (gracias a Dios ahora las NIIF exige con más fuerza preparar los EFE y cada vez más profesionales han aprendido a hacerlo). En todo caso, en el campo empresarial, son muchos los que se aprovechan de esta gran verdad: que en tierra de ciegos, el tuerto es el rey.

Este análisis que he hecho también se puede hacer con los institutos y fundaciones y empresas de capacitación profesional (diferente de las universidades) y los resultados serían muy parecidos a lo que ocurre en el campo de los consultores financieros. Pero ese es otro tema. Así que ahora pregunto: ¿Qué estamos haciendo los verdaderos consultores financieros para cambiar este panorama? ¿Creen ustedes que llegará el día en que los consultores financieros sean tan buenos como los analistas macroeconómicos, o por lo menos igual de reconocidos?

Creo personalmente que hay mucho camino por recorrer en este tema, pero siempre un aspecto esencial será la capacitación del consultor. Y en este aspecto, no siempre más es mejor. Depende mucho en dónde se reciba tal capacitación. Aún hay mucho por hacer y mucho por aprender en el campo financiero. Ojalá algún día superemos en número a los analistas económicos, pero por el momento podríamos trabajar en alcanzarlos. Aún no es tarde, recuerden que el Calceta iba perdiendo 11-0 y el partido terminó 11-11. Así que mis estimados colegas financieros: ¡Al Empate Calceta!

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A propósito del Tsunami

Han pasado ya tres días de tan lamentable suceso que ha afectado a nuestros hermanos nipones y al mundo en general, y aún en las noticias se sigue hablando de las medidas preventivas que hay que tomar en caso de un desastre natural.

Repasando las medidas preventivas que se tomaron desde México hasta Chile, de acuerdo al diario español El Mundo, tales medidas llegaron hasta a una alerta amarilla y se preparaba a las poblaciones costeras ante una eventual evacuación, la cual afotunadamente no fue necesaria en ningún país (con excepción de las Islas Galápagos).

No obstante lo anterior, en Ecuador se tomaron medidas muy extremas, las cuales han sido muy criticadas por la mayoría. Tales medidas incluyeron 1) la declaratoria de estado de excepción por 60 días; y 2) la evacuación inmediata de toda la población costera. Estas medidas trajeron varias consecuencias, como el hacinamiento en buses y camionetas para querer ‘escapar’ a Guayaquil (la ciudad más cercana lejos de mar), y el abandono de los hogares y bienes, los cuales se estiman que entre un 20% y 30% fueron saqueados por los delincuentes.

Ahora viene la pregunta: ¿era necesario tal medida extrema para un país que está al otro lado del mundo, por así decirlo, mientras que todos los demás países vecinos tomaron medidas mucho más ligeras? Quisiera compartir el razonamiento de mi buen amigo Mario Fernández, experto en estadística y candidato a Ph.D por una reconocida universidad norteamericana. Transcribo textualmente su comentario:

“siendo tecnicos: Perdidas Esperadas = p*(Perdidas si llega tsunami) + (1-p)(Perdidas si no llega tsunami), donde p es la probabilidad que llegue el tsunami. Por tanto, mientras p sea un epsilon mayor a cero y dado que las perdidas, porque llegue el tsunami, incluyen al menos una vida humana lo cual hace que estas tiendan al infinito, entonces, me ratifo en el tema que mejor agradezcamos ke hubo evacuacion y ke no llego el tsunami”.

Mi respuesta a este comentario fue la siguiente: “Yo lo justificaría si, y solo si, P es mayor q Q (así sea solo un epsilon mayor) y lamentablemente esa no es la situación, apreciado Mario. Tal vez incluso, para el caso de Ecuador, se podrían perder más vidas humanas x la evacuación (aunq sea solo 1) y no x el tsunami q nunca llegó”.

Mi idea al transcribir esto no es criticar a mi amigo o demostrar que tengo la razón, sino más bien para que ustedes nos aporten con más razonamientos que nos permitan pulir nuestros conocimientos. Debo destacar ante todo que, lo que para mí es la valoración de empresas, para Mario es la estadística. Son nuestros mundos particulares y nos especializamos en ello. Así que quedo en espera de su sesuda respuesta y aprovecho para desearle lo mejor a Mario en su doctorado.

Costo de la Corrupción Vs. Costo de erradicar la Corrupción

Buenas tardes a todos!!

En la mañana asistí a un desayuno-conferencia, organizada por la ESPAE y dictada por el profesor Francisco Alemán, que trataba sobre las perspectivas económicas del Ecuador para el año 2011. Durante la conferencia, el prof. Alemán mencionó algo que me pareció muy interesante. Hablando sobre los indicadores económicos, mencionó sobre el indicador de la corrupción. Y señaló dos factores buenos sobre la corrupción en el Ecuador: el primero, que no estamos solos en el mundo, y el segundo, que estamos en categoría roja y no en categoría azul (haciendo referencia al color de un equipo de fútbol).

Pero adicionalmente, señaló algo sobre la corrupción: que no hay que esperar que en el largo plazo que se elimine completamente la corrupción. Y a continuación señaló, desde una óptica microeconómica, que se debe encontrar un nivel óptimo de corrupción, y tal nivel está dado en el punto en que el costo de la corrupción sea igual al costo de erradicar la corrupción. Por lo que hablar de cero corrupción, no es óptimo por cuanto el costo de erradicar la corrupción sería altísimo. Esto es similar a buscar un nivel óptimo de la contaminación. No se puede hablar de cero contaminación (de otro modo, si queremos cero contaminación, no vayamos al baño), pero el nivel óptimo de contaminación se alcanza cuando el costo de contaminar iguala al costo de evitarla.

En fin, interesante aportación del prof. Alemán, lo único que quedaría es cuantificar cuánto nos cuesta la corrupción y cuánto nos cuesta eeradicarla, a fin de encontrar un nivel óptimo.

BIENVENIDOS!!

Buen día a todos!!

Este es mi primer posteo después de tanto tiempo, he decidido que es hora de comenzar a impartir conocimientos por esta vía y dedicarle más tiempo a mi blog.

Pues bien, lo que ustedes encontrarán aquí es un blog dedicado a las finanzas corporativas, contabilidad, auditoría, impuestos, en fin… y empezaremos hablando sobre los temas relacionados con finanzas, como son la evaluación de proyectos y la valoración de empresas. Y también daremos un espacio para comentar con respecto a las NIIF’s.

Adicionalmente este blog trarará temas de instrumentos financieros relacionados con alternativas no tradicionales de financiamiento, como son el Capital de Riesgo, el Factoring, el Capital Semilla, entre otros.Por último, este blog será una vía para informar de publicaciones de papers que realice, a través de Social Science Research Network.

Espero que este blog les sea de gran utilidad a todos ustedes. Un fuerte abrazo!!

Fernando