Medición del Riesgo en la Valoración de Activos

Uno de los principales problemas en la aplicación de las NIIF -quizás la parte más crítica de todas- es la asignación del Valor Razonable de las partidas contables. A muchos profesionales les asusta la idea de cambiar el criterio tradicional del costo histórico por el valor que más se ajuste a las condiciones financieras y económicas de un activo o pasivo. No obstante lo anterior, este problema se aligera un poco (o quizás mucho) a la hora de hallar el valor razonable de activos financieros.

De acuerdo a las normas contables vigentes, los activos financieros se clasifican en tres tipos: Activos mantenidos hasta su vencimiento, referentes a aquellos títulos que se adquieren con la finalidad de mantenerlos hasta el final de su plazo de pago; Activos disponibles para la venta, que son aquellos activos financieros que no se planificaron venderse pero que en algún momento del periodo de pago se aprovechó una oportunidad para venderlos; y Activos a valor razonable con cambios en resultados, los cuales son aquellos títulos que se adquirieron con la finalidad de venderlos y obtener un rendimiento en la venta, aparte del propio rendimiento por la tenencia de tal título.

A la hora de registrar un activo financiero, se debe tener presente que hay dos tipos de tasas de interés envueltas en el proceso: 1) la tasa de interés propia del título, que se conoce como Tasa Efectiva Anual (TEA) y es la tasa que marca la pauta en cuanto al pago de intereses o rendimientos que serán reconocidos como ingresos por el dueño del título; y 2) la tasa de rendimiento del título, que representa el rendimiento que el dueño desea ganar por la venta del título antes de su vencimiento. Esta tasa se utiliza para descontar los flujos futuros que generará el título, y el valor presente obtenido servirá para negociar el precio porcentual al que será negociado el título. Tal precio se lo conoce como ‘precio sucio’.

Aunque suena complicado esto de la TEA y el Rendimiento, lo cierto es que el mercado financiero da una pauta muy importante que permite establecer ambas tasas. Tal pauta es la Calificación de Riesgo del título, algo imprescindible para poder negociar el título de forma bursátil en un mercado primario o secundario. La calificación de riesgo evalúa y determina los niveles de riesgo del título (o de la empresa emisora del título) y de acuerdo a esto los emisores pueden establecer una TEA que compense los riesgos que adquirirán los compradores de los títulos.

La calificación de riesgos se hace en función a los tipos de título (sea renta fija o renta variable) y se califica la emisión o a la empresa emisora mediante letras que van desde la A hasta la E. Por ejemplo, una emisión de acciones calificada con triple A (AAA) indica que tal calificación “corresponde a las acciones cuya emisora presenta una excelente situación económica-financiera, difunde amplia información al mercado, tienen la más alta liquidez, ha generado utilidades superiores a lo previsto en los últimos 3 años, y presentan una fuerte tendencia alcista del precio en el mercado, en el último año, sin tomar en cuenta factores especulativos”. En cambio una emisión tipo E indica que la calificación “corresponde a las acciones cuya emisora está en mala situación económica-financiera, no tiene liquidez y se encuentra en estado de cesación en el cumplimiento de sus obligaciones, suspensión de pagos o quiebra y pretende ser rehabilitada”.

Las calificaciones de riesgo inciden mucho en la TEA y en el rendimiento exigido. Así, un título con calificación AA tendrá una TEA más alta que un título con calificación AAA, por cuanto habrá que compensar el mayor riesgo de AA. De igual forma, en función de los riesgos, la TEA de una emisión de obligaciones será mayor que la TEA de una titularización, por cuanto la primera se genera a partir de los flujos de una empresa, mientras que la segunda se genera a partir de los flujos de un patrimonio autónomo (Fideicomiso de Titularización). Tener en cuenta los riesgos adquiridos, nos permitirá realizar una mejor valorización de nuestras inversiones y de esta forma tendremos información financiera razonable.

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Perspectivas Económicas 2013

Estimados amigos

Luego de haber pasado la fiesta cívica de las elecciones en Ecuador, es bueno conocer cuáles son las perspectivas económicas para este nuevo periodo gubernamental. La presentación que les dejo a continuación, como ha sido costumbre los dos años anteriores, viene de la mano del reconocido Profesor Francisco Alemán (a quien pueden seguir en Twitter: @panchitoaleman) de ESPAE School of Business, primera Escuela de Negocios del Ecuador.